20mar/110

Pescando El Limay – Patagonia

El Limay una excursión encantada

Hola a todos!!!
El lunes 7 de Marzo pescamos el Limay en su Tercera Sección.
Qué más se puede decir de éste maravilloso río???  Uno piensa que no puede escribir mucho más de lo que ha viven ciado en tantas excursiones. Más, siempre hay una experiencia nueva para compartir...

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Salimos bien temprano de Bariloche de modo de aprovechar el pique de las primeras horas de la mañana.  Habíamos elegido flotar el trayecto que va desde el Km 2095 hasta el 2102, en el Valle Encantado.  El grupo se conformaba de 3 balsas.  Los invitados: unos cordobeses increíbles!!!  Por la calidez del grupo y por su calidad como pescadores.
A las 8,40 am estábamos en el río.  Mario y Marcos salieron en punta a fin de poner un poco de distancia entre las balsas y así no generar ¨tanta carga¨ en el río.

La mañana era perfecta: despejada, sin viento.  La bruma matinal y los rayos del sol invadían nuestras retinas.  El tiempo se detuvo...  Pronto nos despertó el primer pique: una pequeña pero bonita AI que tomó en medio del río, en la corriente principal.  Lucas ya cumplía su sueño de pescar truchas en el Limay.

El bote de Marcos -un fabuloso Mackenzie- también hacía de las suyas.  Muy bien comandado y mejor pescado por Diego y Marcelo, cosecharon cuanta trucha había en la costa, merced a su calidad como casters.  Mario no se quedó atrás, logrando buena cantidad de piques; pequeñas piezas, pero peces al fin, que mantenían bastante ocupados a Marcos y Andrés.  Los equipos usados: cañas y hundimiento en #6 con buggers no muy grandes en distintos colores: oliva, y amarillo con hackle negro.  Paradójicamente, las tomas se daban apenas el artificial tocaba el agua o a poca profundidad.

Hacia las 11 am el pique mermó bastante.  Ya la temperatura se estaba elevando rápidamente.  No obstante, tuvimos muy lindos piques de pequeñas AI.  El Mackenzie de Marcos paró al costado del río donde se forma un canal más que bueno para probar.  Allí Marcelo pescando de vadeo cobró una muy linda AI.  No puedo decir el peso, pero por su tamaño a la distancia, supongo habrá superado el kilo de peso.  Mientras tanto, nosotros paramos en una isla perfecta para pescar considerando que en ambas márgenes teníamos correderas.  Probamos de un lado y del otro.  La corredera más chica nos dio mejores resultados, siempre en pequeñas AI.
Pasó la mañana en un abrir y cerrar de ojos hasta que nuestros estómagos dijeron que era tiempo de almorzar.

Una buena entrada y mejor segundo plato y postre seguido de charlas de pesca nos retuvo un buen rato en nuestro lugar de descanso.  Ya era tiempo de seguir...

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La tarde empezó bien en mi bote: apenas embarcamos clavamos una linda AI y luego perdimos otra.  Pintaba bien. Aunque, no todo lo que brilla es oro...  Luego de ese auspicioso inicio el pique se detuvo.  Ni un miserable falso pique!!!  Les cuento que ya la temperatura del día era bastante elevada.  No sé cuanto pero supongo habrá superado los 25ºC.  Los otros botes lograron algunas piezas merced a su pericia como casters.  Los mejores lugares fueron lanzando bien pegado a la costa, buscando la sombra de los arboles.

Hacia las 4 pm llegamos al lago que el Limay forma debido a su proximidad con la represa Alicura.  Ya estábamos en el Valle Encantado.  Allí la corriente es mínima y el río es muy profundo.  De modo que había que castear hacia la costa buscando sombra y pequeñas líneas de corriente que refrescan un poco el agua.  Así fue que en los otros botes empezaron a cobrar esporádicamente algunas piezas.  Como nosotros íbamos últimos, se nos hacía un poco difícil clavar algún pez en los lugares que Mario y Marcos habían pescado.  De modo que buscamos otras alternativas, cercanas a la costa del frente, del lado de Rio Negro.  No tuvimos buena fortuna: sólo algún pique fallido.

Luego de un buen rato, hacia las 4,30 pm, los botes nos juntamos del lado de Rio Negro, cercano al campo de Van Ditmar.  Allí se dio un pique espectacular durante 10-15´.  Increíblemente los botes que pescaban eran los otros.  Calculo que cobraron al menos 5 truchas de un kilo o más peso en esos minutos.  Diego tuvo un pique de algún monstruo que literalmente le cortó el líder.  No el tippet, el líder!!!

No sé qué maldición nos tocó a nosotros que no lográbamos clavar una pieza.  Apenas un pique y posterior fuga....  Decidí alejarme de la zona en busca de mejor suerte.  Cuando estábamos casi frente al muelle de Van Ditmar, Lucas clavó una Marrón Clase Trident (léase submarino nuclear de 200 m de eslora).  Un bicho enorme que nunca se dejó ver.  Pero tiraba y tiraba...  Le sugerí a Lucas que le dé un poco de línea.  Cuando así lo hizo, la maldita pegó un cabezazo y se escapó.  Imagínense la calentura de todos en el bote.  Y...ni siquiera se dejó ver.  Pero fue algo grande, GRANDE.

A esa altura de la tarde decidimos emprender la retirada del río, para lo cual teníamos que remar otros 30´para llegar a la zona de salida del río.  Mario decidió quedarse unos minutos más mientras nosotros remábamos -y pescábamos-  hacia nuestro destino.  En un sector profundo y rocoso Lucas clavó una linda AI, la cual fue devuelta al agua en perfectas condiciones. Al menos el río nos compensó la pérdida anterior. A partir de allí mi grupo decidió disfrutar del paisaje que nos rodeaba. 

Observar las caprichosas formas rocosas del Valle desde el agua es una experiencia que se instala en la memoria de cualquier persona.  Más allá que tuve que remar bastante, disfruté cada momento y cada forma que se hacía presente.
En resumen, un día perfecto.  Buena pesca, excelente compañía, y paisajes maravillosos.  Que más se puede pedir...??

Sólo tener la posibilidad de repetir la experiencia.  Hasta la próxima!!!

Eugenio Rivademar
Guia de Pesca en Bariloche
info@lagosyrios.com.ar
www.lagosyrios.com.ar

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