23nov/111

Un domingo con mucha diversión en arroyo Leyes

Hace varios fines de semanas que consecutivamente vengo pescando en el rio Paraná.
Junto a varios amigos y mi hijo visite San Javier, Cayastá, y el mismo Arroyo leyes del que haré referencia.
La pesca, fue realmente buena, entretenida y siempre colmó nuestras expectativas de poder clavar y devolver varios dorados por pescador.

La idea de ir a pescar solamente el domingo a la zona de arroyo Leyes, surgió el viernes próximo pasado mientras estaba atando una mosca de dorado y compartíamos unos mates con Mario y otro par de amigos en el negocio.

Compromisos ineludibles que ambos teníamos el sábado nos impedían ir el fin de semana completo.
Salimos de San francisco a las 5 de la mañana y a las 7 hs estábamos en la guardería náutica con la lancha preparada.
Pensábamos pescar un par de lugares que siempre nos dan buenos resultados e investigar algunos otros que se abrieron dada la altura actual del río.

Comenzamos pescando algunos arroyos pequeños con buena velocidad de agua y de una considerable profundidad.
El día se presentaba ventoso, y algo fresco y no se veía ningún tipo de actividad de los peces en la superficie.
Decidimos pescar algunas puntas de islas y algunos obstáculos y así obtuvimos algunos doradillos, aunque los peces parecían no tener demasiadas ganas de atacar nuestras moscas.
Luego pasamos a intentar en algunos arroyos profundos que vierten sus aguas a la laguna Setúbal.

Aquí conseguimos otras varias capturas, y absolutamente todas se produjeron cuando la deriva natural de nuestras moscas rozaba el fondo del arroyo.
Parecía que los dorados (Quizás, por el viento reinante y por la baja temperatura) estaban clavados en el fondo.
Así transcurrió la mañana, entretenida pero nada fácil.

Poco a poco el viento se fue calmando y la temperatura subió hasta que en las primeras horas de la tarde el calor comenzó a sentirse y ahora sí los dorados comenzaron a mostrarse.
Violentos ataques a mojarra se sucedían en las costas y sobre bancos de arenas.
Varios piques explosivos junto a palos y costas nos entretuvieron por un buen rato.

Fue así, que mientras gareteábamos un banco de arena que dividía una corredera profunda de una zona de aguas quietas, presenciamos un violento ataque de varios dorados a mojarras.

Nos anclamos a escasos metros y cuando veíamos estallar el aguan por las corridas, casteábamos directamente a ese lugar.
Ni bien la mosca tocaba el agua se producía un violento pique , así capturamos varios dorados, algunos realmente peleadores aguerridos que nos alegraron la tarde.

Probamos un par de lugares más, clavamos un par de peces más y tanto Mario como yo decidimos que el día estaba cerrado, eran las 16:30 hs.

Un viaje corto, entretenido, con varios cambios de metodología para que nuestras moscas se tornen efectivas, y en un par de horas estábamos de regreso en nuestros hogares.

La verdad que tener un río así tan cerca, es un verdadero privilegio.

Ojala aprendamos a quererlo un poco mas, a cuidarlo, respetarlo y protegerlo, ya que realmente nos brinda mucho mas de lo que nos merecemos!.

 

Marcelo Boschetto

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios (1) Trackbacks (0)
  1. Muy bueno el aporte veo si este fin de semana me llego por alla,


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