28nov/120

Río Pichi Leufu – Nahuel Huapi – Noviembre

Los primeros días de noviembre visitamos este maravilloso río, a una hora de camino de Bariloche. Un curso de agua ideal para los amantes de ríos pequeños.


Atención que este es un río para vadear. Se puede hacer en medio día o día entero. Nuestra sugerencia es pescarlo todo el día, de modo de aprovechar los distintos sectores que nos ofrece. Nosotros dividimos este río en 2-3 secciones: la que va del puente del f.f.c.c. hasta el spring creek. Spring creek - acceso de ruta. Y acceso de ruta - puente r 23.

El primero presenta excelentes lugares de pesca: correderas, pozones, flats con sauces en su ribera, etc.  Un sector excelente para probar distintas técnicas: hundimiento y pequeños streamers; flote con secas y ninfas pequeñas (#16).  Lamentablemente este año está muy complicado su acceso debido a que están pavimentando la r23 y -como siempre- cortaron el acceso al camino vecinal que nos acerca a esa sección.  No apoyo la idea de dejar el auto en la ruta por el movimiento de máquinas viales en estos días.

La segunda sección: hay que caminar bastante para llegar.  Pero si elegimos un día entero de pesca no es tan agotador.  Esta sección presenta interesantes correderas y pozones.  Lugares ideales para probar con grandes ninfas y pequeños streamers en busca de lindas marrones.

Muy linda sección...
La tercera: desde el acceso de ruta hacia el puente de la r23 es la que específicamente visitamos.  A partir de allí se puede elegir ir aguas arriba (2da sección) o caminar río abajo.  Este sector arranca con un profundo pozón donde hay muy lindas marrones y muy difíciles de engañar por cierto (no todavía no clavamos ninguna).  De allí en más parte una linda corredera y posterior flat.  Excelentes lugares para testear ninfas medianas y secas, de acuerdo a la situación de pesca.  El flat resulta excelente ciertos días para pequeñas buggers, ninfas y secas.  Y los días ventosos... Más hacia el verano... Podemos darnos un festín probando con imitaciones de hoppers lanzando bien cerca de la costa de enfrente.

Siguiendo río abajo nos encontramos con pequeñas correderas, una excelente y calma zona con sauces en la costa del frente y sombra... Lugar de refugio de las marrones y ai.
Debemos reconocer que el día que fuimos no había pique (literalmente).  El río todavía se encuentra bajo por tanto las truchas se mueven hacia zonas con mayor profundidad y frescas aguas.  De hecho, apenas si tuvimos unos piques fallidos en las primeras correderas.  El flat nos hizo mojar líneas sin respuesta.  La zona de sombra igual...

El día no se presentaba muy caluroso.  No obstante, la falta de actividad nos llevó a una conclusión final: las piezas están en correderas y pozones profundos con algo de corriente.
Y no nos equivocamos.  Caminamos unos cuantos metros río abajo hacia un profundo pozón alimentado por una fuerte corredera.  Apenas lanzamos nuestra línea de flote + streamer... Zas !! Clavamos la primera.  Medio kilo aproximado.  Muy combativa y de circenses saltos.  Como mi compañero de pesca tenía la cámara no obtuve imágenes (lo de siempre).  Dejé descansar un poco el pozo e hice un cast mas largo, considerando que debía haber algún otro pez más en el pozón.  Correcta decisión ya que apenas derivó un poco la línea y mosca se prendió la gorda de la fiesta.  Una maravillosa y fuertísima que metió varias corridas y saltos ornamentales, lo que me hizo levantar el ritmo cardíaco.   Toda una belleza -perfecta en sus formas- que pesó al menos un kilo.  Esta vez lo hice correr a mi compañero para la foto...
Me creen que saqué otra en el mismo pozón ??  Después de tanto barullo decidimos ir río abajo hacia un flat que muchas veces hemos pescado bien con emergentes.  No fue el caso esta vez: muy poca agua.  De modo que me dije "le hago un par de tiros más al pozón y volvemos".  Bellísima sorpresa recibí, cobrando otra, esta vez más chica, pero muy fuerte, bien alimentada y saltarina como las otras.

"bueno, ya es tiempo de volver" dijimos a las 5,30 pm.  Caminamos hasta donde habíamos dejado el auto y ... No pudimos con nuestro genio.  Caminamos unos 100 metros aguas arriba donde había una fuerte corredera y pozón.  La técnica de pesca fue lanzar siguiendo el ángulo de la corriente, y soltar línea, toda.  El pique no se hizo esperar con otra,  la cual luego de saltar tantas veces como un tarpón se nos escapó.  Luego de los improperios pertinentes y de la observación de donde había tomado probamos un par de lances más.  La misma técnica nos dio otro espectacular pique que -al igual que la anterior- se nos soltó.

Luego descubrimos el por qué: anzuelo sin rebaba; cosa que no habíamos notado.  Dejamos descansar el pozón pero no tuvimos más piques.  De modo que decidimos volver al auto, no sin antes echarle una ojeada al río en busca de alguna otra trucha desprevenida.
Desarmamos equipos y volvimos a Bariloche ya que teníamos pendientes algunas cosas en zona.
En definitiva: una interesante tarde de pesca en el pichi.  El río todavía está bajo: falta todavía más deshielo en sus nacientes.  No obstante, la pesca está razonable si sabemos buscar los lugares.  Considerando que el nivel de aguas va a subir...este va a ser un buen momento para visitarlo nuevamente.  Esta vez en una excursión de día entero.
Hasta la próxima!!

EUGENIO RIVADEMAR
INFO@LAGOSYRIOS.COM.AR
0294 431 1800

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